CEREBRO Y ALIMENTACIÓN
Vivimos en una sociedad en donde el trabajo es un factor que influye de manera negativa en los hábitos alimenticios ya que no se pueden llevar a cabo de una manera   adecuada y al pasar esto nuestro cerebro va perdiendo nutrientes esenciales para su buen funcionamiento la forma de trabajar del cerebro y las cosas buenas o malas influyen en él, como el no comer sanamente el no hacer ejercicio al dañar nuestro cuerpo el no ejercitar ni estimular nuestro cerebro causa que no trabaje al máximo, saber cómo cuidar mi cuerpo y lo principal que es el motor para poder realizar las diferentes actividades físicas y mentales  donde se involucran todas nuestras emociones las capacidades motoras es nuestro cerebro el cuidarlo para estar mental y físicamente sanos, una de las
característica que busco es poder tener un balance físico, metal que proporcione un bienestar a largo plazo,  al no tener un buen control de nuestra alimentación se ve afectada la salud todos estos factores influyen la bienestar del nuestro cerebro el no hacer ejercicio, comer comida grasa en exceso no comer balanceada mente no tomar agua, todo esto hace que no llegue la sangre ni el oxígeno correcto al cerebro haciendo que las funciones se vallan desgastando. Si este órgano vital no funciona bien en todo nuestro cuerpo se verá afectado y l puede provocar enfermedades.

La Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia demostró que una dieta con alto contenido de azúcar y grasa puede afectar la capacidad cognitiva cerebral. El estudio fue publicado en la Revista Brain, Behavior and Immunity
Los científicos alimentaron a roedores con alimentos pocos saludables y hallaron una vinculación entre este hecho y la pérdida de la memoria, al mismo estado llegaron animales que eran alimentados saludablemente pero que bebían aguas azucaradas. Un estudio posterior determinó que los mismos tenían dañadas regiones cerebrales asociadas a la memoria espacial, como el hipocampo. 
Para explicarlo mejor, Margaret Morris, autora del estudio, explica que así como la comida chatarra inflama al cuerpo, lo mismo sucede en el cerebro, hay regiones del mismo que se modifican, bañándolo. Lo sorprendente es la alarmante velocidad con la que se producen estos cambios cerebrales, raíz de una mala dieta. 
“Al aumentar el colesterol plasmático (LDL), se incrementa el riesgo de enfermedad coronaria, que es una de las principales causas de la arteriosclerosis”, explican los responsables del trabajo, y agregan: “Este tipo de alimentación conlleva al deterioro de la memoriapérdida de atención y disminución de la concentración. Esto sucede ya que ciertos péptidos se encuentran en el cerebro y son responsables de estas funciones tanto de aprendizaje y memoria”.
“Este trabajo demuestra que el exceso de consumo de azúcares y grasas saturadas afecta de manera directa el funcionamiento del cerebro. Esto se puede observar en los niños y adolescentes que, sumado al sedentarismo, se encuentran desganados, con falta de atención y muchas veces disminuyendo su rendimiento académico. Por tal motivo se debe evitar a cualquier edad estos tipos de comidas, hacer más actividad física y mantener una alimentación equilibrada y saludable”.
El panorama que expone este estudio puede determinar algunos aspectos a tener en cuenta, como la necesidad de tener a diario una alimentación sana, libre de alimentos genéticamente modificados, aguas azucaradas y gustos sintéticos. Pero también, lo importante que es para las personas mayores el tener una dieta sana que les permita tener su capacidad cerebral en forma óptima.
América Latina es la región en el mundo dónde más aguas azucaradas y alimentos industrialmente procesados se consumen. También es la región dónde existe cada vez más áreas dedicadas al cultivo de la soja y a semillas genéticamente modificadas.
Una dieta alta en grasa y azúcar puede provocar inflamación en el hipocampo, una estructura cerebral relacionada con la memoria a corto plazo, advirtió la doctora Clorinda Arias Álvarez, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM. A través de un modelo desarrollado en su laboratorio, la investigadora y sus colaboradores identificaron el impacto a nivel cerebral de las condiciones que producen una resistencia a la insulina, provocada por dietas altas en grasas y azúcares. Después de someter a una rata a una ingesta continua de alimentos con estas características durante una semana, encontraron que este tipo de dieta se asocia a la resistencia a la insulina en las células del hipocampo. Los científicos reportaron que existen alteraciones estructurales, tales como menos espinas dendríticas, proteínas sinápticas y un aumento de células glíales (encargadas de mantener la homeostasis neuronal), además de que una proteína de la sinapsis, sitio en donde se comunican las neuronas, estaba disminuida.

Alteraciones en el hipocampo
La doctora Arias Álvarez explicó que existen grupos de investigación que han demostrado que dietas altas en grasa y azúcar alteran el desempeño en tareas de memoria de trabajo, conocida como memoria de corto plazo, pero no se había aún descrito el efecto de este tipo de alimentación a corto plazo en el hipocampo.
"Ésta es la primera parte de nuestro trabajo. Lo que queremos es estudiar la reversibilidad del proceso; creemos que estos cambios son adaptaciones que se dan a dietas que desarrollan resistencia a la insulina y cambios bioquímicos, pero que probablemente en ciertas condiciones puedan ser reversibles, sobre todo en este modelo que tenemos de la exposición durante una semana", dijo.Cabe destacar que un día en la rata equivale en promedio a 30 días en el ser humano, lo que representaría que si una persona consume una dieta alta en grasa y azúcar durante varios meses, podría sufrir estos cambios reversibles, pero que de prolongarse pueden contribuir al decaimiento cognitivo durante el envejecimiento.
"Nuestra aportación es dar esta dieta combinada de alta grasa y alta fructuosa en un corto tiempo de exposición a la rata y ver cómo responde bioquímica y estructuralmente una región relacionada con fenómenos de memoria, que es una región de una alta tasa metabólica y con altos cambios plásticos", señaló la investigadora.
Además, se espera conocer las alteraciones que conforme pasa el tiempo son irreversibles, dañan el cerebro y pueden estar asociadas con enfermedades neurodegenerativas.
Cerebro sano
Existen alimentos que favorecen el funcionamiento de los órganos, incluyendo el cerebro, el cual suele ser muy cambiante y plástico como respuesta a situaciones del medio ambiente. De ahí surge su capacidad de recordar y aprender, aspecto que se conoce como plasticidad cerebral.
Clorinda Arias comentó que un componente muy importante como los ácidos grasos poliinsaturados, es decir, los omega 3, presentes en alimentos como el salmón y el aceite de oliva, son fundamentales para la plasticidad del cerebro.
La universitaria dijo que también el ejercicio físico es básico para producir moléculas que mantienen estados de adecuado funcionamiento cerebral.

Beber en exceso: el alcohol daña las células cerebrales, por ello, después de una borrachera se presentan algunas lagunas mentales. Con el tiempo, esta pérdida de memoria puede ser permanente.
Fumar: el tabaquismo reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y, como consecuencia, perjudica el funcionamiento de la memoria.
Consumo de drogas: su uso continuo provoca cambios en las sustancias químicas del cerebro, lo que dificulta recordar las cosas.
Falta de sueño: la cantidad del sueño como su calidad afectan la memoria. Si duermes muy poco o te despiertas con frecuencia durante la noche, puedes sentirte fatigado. Y el cansancio interfiere con la capacidad de captar la información y de recordarla después.
 Mala alimentación: una buena nutrición es importante para el funcionamiento correcto del cerebro. Incluye en tu dieta proteínas y grasas de alta calidad. No te olvides, además, que la deficiencia de las vitaminas B1 y B12 puede afectar la memoria.


conclusiones.

Para concluir podemos decir que la alimentación balanceada juega un papel fundamental para el buen desarrollo del cerebro ya que nos puede prevenir de enfermedades a largo plazo estos alimentos ayudan a la regeneración de las células y a su correcto funcionamiento a nuestras habilidades del pensamiento y físicas, el no comer adecuadamente hace que el cerebro sufra de perdidas como  deterioro de la  memoria, pérdida de atención y disminución de la concentración son algunas de las enfermedades que podemos tener si no cuidamos lo que comemos, de igual manera el no ejercitar nuestro cerebro hace que no realice todas sus funciones al 100% por ello debemos de  tener una buena nutrición es importante para el funcionamiento correcto del cerebro. Incluye en tu dieta proteínas y grasas de alta calidad. No te olvides, además, que la deficiencia de las vitaminas B1 y B12 puede afectar la memoria estas son algunas de las causas que pueden sufrir, el conocer nuestro cuerpo y reconocer las señales que nos manda  importante ya que podemos saber que le pasa a nuestro cuerpo y que nos pide por ello cuidarlo alimentándonos bien y haciendo ejercicio tanto físico como mentales ayudara a ser más sanos y tener una mejor calidad de vida.













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Brenda Villanuva Castillo







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